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La autogestión, el corazón que impulsa el Departamento de Cardiología del Hospital Salvador B. Gautier

La autogestión, el corazón que impulsa el Departamento de Cardiología del Hospital Salvador B. Gautier

SANTO DOMINGO, RD / REDACCION DE SALUD .-Más de 1,200 consultas al mes,  unos 100 internamientos, 18 médicos  residentes y 14 médicos ayudantes, nos dan una idea de la importancia del Departamento de Cardiología del Hospital Salvador B. Gautier.

Pero más allá de las estadísticas y  números fríos, realizar una intervención a tiempo, que podría ser la diferencia entre la vida y la muerte, es la verdadera importancia de esta unidad de salud, según expresa su director, Fulgencio Severino.

El galeno, quien ha sido director de ese departamento desde 2008 a la fecha, también nos habla de los desafíos de dirigir unidades hospitalarias cuando no se cuenta con un presupuesto propiamente dicho.

“Este departamento no tiene un presupuesto per se, así que para adquirir gran parte de los equipos que necesitamos, nos hemos visto obligados a emplearnos a fondo y recurrir en mayoría de casos a la autogestión”, explica el profesional de la salud.

Esa forma de gestión, les ha permitido conseguir las unidades necesarias para brindar un servicio oportuno a la población, entre las innovaciones adquiridas están: los equipos de ecocardiografía tridimensional, de cateterismo cardiaco y vascular, holter y mapa, unidades de cirugía cardiaca. Comprados con una inversión que sobrepasa los 320,000 dólares, adquiridos gracias a los eventos científicos que realizan cada año junto a la Asociación de Cardiólogos Egresados del IDSS. 

A la gestión de adquisición de estas unidades hospitalarias, también se suma el mantenimiento de las mismas, lo que implica realizar una inversión a parte.

Reclamos

“Nosotros  estamos requiriendo un equipo de hemodinámica desde hace tiempo, en el gobierno pasado hicimos todos los esfuerzos y solicitudes  al Senasa y a pesar de que los distintos directores del Sistema Nacional de Salud lo prometieron, al final nunca cumplieron. Eso nos han obligado a buscar vías alternativas para adquirir recursos como los congresos y simposios que realizamos cada año”, explica Severino.

Servicios de consultas, hospitalización, ecocardiografía, cuidados intensivos, unidad ambulatoria para hacer estudios no invasivos como el monitoreo  de la presión  arterial (Mapa), estudio del ritmo del corazón como es el holter, son solo parte de la lista de servicios que brindan.

Falta de políticas públicas

A pesar de que en 2019 las muertes  por enfermedades cardiovasculares en República Dominicana sumaron el 38.7 por ciento de los decesos, todavía las autoridades gubernamentales no han diseñado una política de control de factores de riesgos para reducir este tipo de enfermedades y los niveles de mortalidad.

Entre las dolencias y afecciones más comunes que atienden, están las insuficiencias cardiacas y enfermedades coronarias, otras menos frecuentes como miocardiopatía hipertrófica, amiloidosis y enfermedad del pericardio.

Desafíos

Conseguir el nombramiento de personal médico, rol que es parte de las responsabilidades del Sistema Nacional de Salud, es uno de los desafíos que resulta más difícil a pesar de las  frecuentes solicitudes que han realizado, situación que lo obliga a trabajar con un personal menor del que requieren.

Otra de las metas es lograr que las autoridades  gubernamentales comprendan que es a ellas a quien corresponde buscar los recursos para suplir las necesidades y carencias hospitalarias.

Logros

Durante 13 años, Fulgencio Severino ha combinado la función de dirigir el departamento de cardiología con la labor docente universitaria y en la actualidad está organizando un simposio en donde se espera que participen más de 300 cardiólogos de todo el país y varios conferencistas internacionales entre los días 10 y 12 de septiembre.

“Quizás la mayor de las satisfacciones que tengo en estos años de trabajo es haber contribuido a salvar la vida de mucha gente, la no intervención a tiempo es una condena a una discapacidad  o a la muerte.  Aquí vienen muchas personas pobres que no tienen ningún tipo de seguro, ni siquiera el de Senasa y nosotros les garantizamos que estos servicios estén disponibles para ellos”, concluye el doctor Severino.


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