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Investigadores descubren un tejido bioingenierizado que ofrece nuevas esperanzas en el tratamiento del linfedema secundario
TOKIO,EE.UU./ SALUD DIGITAL.- El aumento de la incidencia mundial del cáncer ha dado lugar a un creciente número de cirugías que implican la extirpación de ganglios linfáticos. Aunque estos procedimientos son fundamentales para la prevención de la diseminación metastásica, pueden llegar a provocar complicaciones graves a largo plazo.
Más concretamente, su ausencia puede causar linfedema secundario, una afección caracterizada por inflamación crónica, molestias y movilidad reducida que puede afectar a la calidad de vida del paciente. Para tratar de abordar este desafío, un equipo de investigación de la Universidad de Ciencias de Tokio ha desarrollado un tejido linfático bioingenierizado, conocido como CeLyT, fabricado mediante un método de apilamiento celular por centrifugación para sustituir los ganglios.
En este proceso las células madre mesenquimales (MSC), seleccionadas por su capacidad regenerativa y de formación de andamiaje, se colocan primero en pocillos de placas de cultivo Transwell y se centrifugan para formar una capa basal uniforme. A continuación, según explican los investigadores, se añaden células endoteliales linfáticas y se centrifugan para crear una segunda capa uniformemente distribuida.
Su ausencia puede causar linfedema secundario, una afección caracterizada por inflamación crónica, molestias y movilidad reducida que puede afectar a la calidad de vida del paciente
En el estudio realizado por este equipo de investigación se evaluó la eficacia en un modelo murino en el que se extirparon quirúrgicamente los ganglios poplíteos e inguinales de la extremidad inferior derecha. Tras el trasplante de CeLyT, se restableció el flujo linfático y los ratones mostraron una notable mejoría de los síntomas de linfedema, con un retorno del grosor de la pata y la pierna a valores normales en pocas semanas de tratamiento.
Además, aquellos ratones que fueron tratados con CeLyT recuperaron la capacidad de filtración y las poblaciones de células inmunitarias, incluyendo linfocitos T y macrófagos, junto con una reducción de la acumulación de tejido adiposo a niveles comparables a los de los controles sanos. Según explican los investigadores, examinaron a fondo las estructuras que se formaron tras el trasplante de CeLyT para comprender mejor los efectos terapéuticos observados.
“Este trabajo constituye la primera regeneración exitosa a nivel mundial de ganglios linfáticos completamente funcionales mediante trasplante celular, lo que representa una opción terapéutica prometedora"
El análisis postrasplante indicó la formación temprana de vasos linfáticos y sanguíneos en el sitio del injerto, seguida de una estructura inmadura similar a un ganglio linfático que incorporó células derivadas del huésped en cuestión de días. Además, el tejido maduró hasta convertirse en un ganglio linfático funcional en los 10 días posteriores al trasplante.
“Este trabajo constituye la primera regeneración exitosa a nivel mundial de ganglios linfáticos completamente funcionales mediante trasplante celular, lo que representa una opción terapéutica prometedora para pacientes que desarrollan linfedema tras una disección ganglionar oncológica”, aseguran.
Desde una perspectiva económica, un solo trasplante puede ofrecer beneficios duraderos, reduciendo sustancialmente los costos a largo plazo asociados con las visitas hospitalarias repetidas y el uso prolongado de prendas de compresión. En definitiva, estos hallazgos, publicados en Nature Communications, subrayan el fuerte potencial curativo del tejido linfático bioingenierizado con precisión, superando la eficacia de los tratamientos actualmente disponibles para el linfedema.